La homosexualidad en la mitología griega

homosexualidadmitologiagriegaBernard Sergent, La homosexualidad en la mitología griega, ed. Alta Fulla, Barcelona, 1986.

298 págs.

La relación homosexualidad/heterosexualidad en la Grecia antigua presenta una diferencia radical respecto de nuestra sociedad. En Grecia la homosexualidad, lejos de estar condenada o marginada, era una práctica de los medios civiles más selectos. Los motivos de esta valoración deben buscarse en el simbolismo de la sociedad helénica, y particularmente en sus mitos. Efectivamente, los referentes a la pederastia son numerosos, y se multiplicaron con la generalización de la homosexualidad fuera de sus marcos institucionales originales. El estudio de los más antiguos de entre estos mitos revela, de modo absolutamente general, una estructura que muestra el sentido de esta institución original: el hombre sexualmente activo, el erasta, es siempre un maestro, divino o heroico. A él está ligado un hombre joven sexualmente pasivo, el erómeno, que es siempre un adolescente impúber; su sujeción sexual termina, precisamente, con la aparición de la pubertad y la aptitud para el matrimonio. Así pues, en la sociedad griega la homosexualidad tiene un origen iniciático cuya prehistoria puede discernirse en las prácticas y concepciones de las pruebas de iniciación de los jóvenes en los pueblos indoeuropeos primitivos

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Historia y análisis político del lesbianismo

historialesbianismoBeatriz Gimeno, Historia y análisis político del lesbianismo, ed. Gedisa, Barcelona, 2005.

356 págs.

A lo largo de la Historia, la sexualidad humana se ha asentado sobre diversas teorías que, como estrategias del poder patriarcal, han ideado una naturaleza inmutable, heterosexual, en la que se ha tratado de silenciar y de hacer invisible las relaciones entre mujeres.

A partir de su experiencia personal y de su trabajo como activista en el Movimiento gay y lésbico, Beatriz Gimeno rastrea las expresiones lésbicas que se han dado en diversas culturas. Defendiendo un construccionismo radical de la sexualidad, tal como hacía el feminismo en los años 60 y 70, arroja luz sobre un tema central en las tesis de la llamada teoría feminista lesbiana: las mujeres, todas las mujeres, pueden optar por un estilo de vida y una sexualidad lesbiana.

En este libro, Beatriz Gimeno desvela cómo la imposición de la heterosexualidad definió la situación de las mujeres lesbianas, desde el «lesbian chic de los años 20» hasta los modelos «butch» y «femme». Así, la autora sostiene que las mujeres han buscado siempre un lugar de libertad y de autonomía frente al patriarcado, un espacio configurado como el de la mujer libre que busca la manera de ser dueña de su destino y que, en tanto se trata de una opción liberadora, puede resultar deseable.

El prólogo de Gloria Careaga complementa la visión de Beatriz Gimeno con una reflexión sobre la intención permanente del patriarcado de acallar e invisibilizar la sexualidad femenina

Las masas y las lanzas

masaslanzasramosJorge Abelardo Ramos, Las masas y las lanzas, ed. Hyspamerica, Bs. As., 1986.

215 págs.

Agudamente crítica, siempre polémica, la producción historiográfica de Jorge Abelardo Ramos enlaza de  manera muy característica una determinada visión del pasado con la preocupación política presente. Las masas y las lanzas forma parte de una obra más vasta que abarca el conjunto de la historia argentina. Constituye, nos dice el autor, un relato de “la aventura de los argentinos en el período comprendido entre la hispanoamérica Revolución de Mayo y la dictadura porteña del general Mitre. Son los años del famoso y mal comprendido San Martín… Son los años de Artigas, el caudillo rioplatense, proteccionista y unificador, padre político de Andresito, el indio misionero y encarnación de la esperanza de los últimos indios guaraníes. Son los años de la rebelión gauchesca en la guerra civil contra los patrones de la Aduana de Buenos Aires, importadores de la pacotilla inglesa que destruía la industria argentina del interior productivo”.

Historias de luchas, resistencias y representaciones

historialuchasMaría Celia Bravo, Fernanda Gil Lozano, Valeria Pita (comps.), Historias de luchas, resistencias y representaciones. Mujeres en la Argentina, siglos XIX y XX, EDUNT, Tucumán, 2008.

439 págs.

Historias de luchas, resistencias y representaciones. Mujeres en la Argentina, siglos XIX y XX contiene dieciséis artículos orientados en torno a tres grandes ejes: luchas, resistencias y representaciones. Con el primero se ha privilegiado el análisis de situaciones en las que grupos de mujeres de distinta condición social y de diferentes períodos históricos actuaron como sujetos políticos y llevaron adelante acciones directas de corte reivindicativo. Con el segundo eje se analiza una compleja gama de experiencias signadas en líneas generales por la resistencia. En estos casos asistimos a la presencia de grupos de mujeres que procuraron revertir contextos adversos y su condición de ser objeto de políticas. Con el eje “representaciones” se develan y analizan los argumentos y las tramas ideológicas que construyeron los discursos encargados de definir a las mujeres en el tránsito de los siglos XIX y XX.

Este libro historiza el pasado de las mujeres en Argentina y enriquece los problemas historiográficos actuales. En tal sentido, los tópicos “Nación”, “Estado”, “ciudadanía”, “sociedad y política”, “representaciones culturales”, “prácticas” y “discursos”, entre otros, atraviesan a los artículos que componen esta compilación y proporcionan una oportunidad para el debate y el intercambio. En esta dirección, este libro da a conocer a un publico más amplio la variada experiencia histórica de las mujeres en nuestro país, y en consecuencia permitirá comprender las raíces históricas de una gama de situaciones presentes, pero también, advertir los cambios y las rupturas que nos separan del pasado.

Los orígenes de nuestra cultura autoritaria

origenesculturaautoritariaJosé Ignacio García Hamilton, Los orígenes de nuestra cultura autoritaria (e improductiva), ed. Albino y asoc., Bs. As., 1990.

235 págs.

Si los primeros años de vida del niño determinan lo que el hombre será cuando sea mayor, también la infancia de los pueblos influye sobre la adultez.
Los argentinos somos autoritarios e improductivos, entonces, porque en nuestro pasado colonial existieron hechos y motivaciones que fueron modelando ese carácter. Conforme a eta tesis, el autor ha rastreado en nuestra historia latinoamericana los elementos que configuraron el absolutismo, el estatismo, el militarismo, el incumplimiento de la ley y otras improntas que hoy nos constituyen.
Buceando en la influencia religiosa que fue creando mecanismos psicológicos que nos hacen propensos a las tutelas y nos impiden vivir en democracia y desarrollar un capitalismo eficiente. José Ignacio García Hamilton realiza una descarnada crítica de nuestra personalidad pero también indica que, si entendemos nuestros defectos, hemos logrado el primer paso para superarlos.

La era del Imperio

eraimperioEric Hobsbawm, La era del Imperio 1875-1914, ed. Crítica, Bs. As., 1999.

404 págs.

La era del imperio es la tercera parte del gran fresco de la historia mundial de Eric J. Hobsbawm. El autor nos habla aquí del apogeo y de la catástrofe final de una época: la de la burguesía liberal, que creyó haber construido un mundo de progreso y paz, de grandes imperios civilizadores, de crecimiento económico continuado y estabilidad social, y vio cómo sus esperanzas se hundían en 1914 con el inicio de la guerra más destructiva que jamás hubiese conocido la humanidad. El gran historiador británico no sólo se ocupa aquí de política y de economía, sino de todos aquellos cambios que vinieron a poner los fundamentos del mundo actual: las luchas obreras, la nueva consideración de la mujer, las transformaciones del arte y de la ciencia

La era del capital

eracapitalEric Hobsbawm, La era del capital 1848-1875, ed. Crítica, Bs. As., 1999.

358 págs.

La era del capital es la segunda parte de ese gran panorama. Hobsbawm nos muestra aquí los años triunfales del ascenso del capitalismo industrial y de la cultura burguesa que van de 1848 a 1875, cuando, apagados los rescoldos de la revolución, se inicia un tiempo de nuevos valores y nuevas perspectivas, de transformaciones sociales, que ve la formación de grandes fortunas y la migración de masas empobrecidas, mientras una Europa sometida al nuevo ritmo de los auges y las crisis extiende sus empresas económicas y su cultura al resto del planeta. Hobsbawm nos habla de los acontecimientos políticos, de la evolución económica y de los hechos culturales en una síntesis vigorosa y original, que hizo exclamar a un crítico: «Por amor del cielo, y para vuestro propio bien, ¡leedlo!».

La era de la revolución

erarevolucionEric Hobsbawm, La era de la revolución 1789-1848, ed. Crítica, Bs. As., 1999.

340 págs.

La era de la revolución inicia el panorama de la historia contemporánea del mundo que Eric Hobsbawm comenzó con este libro y que ha concluido recientemente con su Historia del siglo XX. El gran historiador británico nos ofrece en esta obra, reconocida como un clásico de la historiografía de nuestro tiempo, una visión global de las transformaciones que tuvieron lugar entre 1789 y 1848, desde la Revolución francesa y el despegue de la industrialización británica hasta la revolución de 1848 y el Manifiesto comunista. Una visión que no se limita a los acontecimientos políticos y a los avances económicos, sino que abarca temas tan diversos como los nacionalismos, las luchas campesinas, el movimiento obrero, las ideas religiosas, la ciencia o las artes.

Fiestas, Baños y Exilios

fiestasbaniosexilios2Flavio Rapisardi, Alejandro Modarelli, Fiestas, baños y exilios, los gays porteños en la última dictadura, ed. Sudamérica, Buenos Aires, 2001.

223 págs.

Los gays de Buenos Aires a fines de los años setenta inventan estaciones posibles para alimentar sus goces clandestinos. Estos combatientes del deseo trazan una cartografía profana: los baños públicos y los andenes ferroviarios, en los que construyen comunidades de paso; las fiestas particulares, concebidas como un teatro del artificio; los arroyos permisivos de El Tigre e incluso un dormitorio de la comisaría de la Casa Rosada. En ese territorio común se cruzan y hasta entablan un cuerpo a cuerpo con policías, militares y muchachos de sobreactuada virilidad. A través del relato de los protagonistas y de las huellas que éstos dejaron dispersas en textos, paredes y fotografías, los autores recuperan una memoria colectiva y la convierten en una herencia para los sucesores.

 Comentario de CLAUDIO ZEIGER:

Una mezcla de deseo y riesgo, de frivolidad y marginación, de ternura y terror, caracterizaron a una de las napas más secretas y menos exploradas de la vida cotidiana bajo la dictadura militar. A diferencia de otros relatos sobre la época, los avatares de los gays hacia fines de los setenta y principios de los ochenta en la Argentina producen aun hoy (cuando se los puede leer con la supuesta distancia de un mundo que definitivamente cambió) discursos sinuosos, contradictorios y en gran medida, insólitos. Las locas (como llaman los autores del libro, decididos a esgrimir políticamente un término peyorativo, a quienes dieron su testimonio) hablan acerca de sus prácticas con una honestidad brutal, una desmesura literaria y un coqueteo que no termina de extinguirse. Como diría el escritor chileno Pedro Lemebel sobre sí mismo (ver nota en página siguiente), hablan por su diferencia. Y esa diferencia, a la vez, va delimitando los distintos territorios que fueron transitados por los pasajeros del sexo gay bajo la dictadura.
Las tres partes en las que se divide el libro (las que aproximadamente se corresponden a las tres zonas mentadas en el título: las fiestas, los baños y los territorios del exilio) son las tres zonas básicas que –para los gays que pueden ser englobados bajo la categoría “minoría sexual”– operan como círculos concéntricos, que a veces se tocan y otras veces no, en esos típicos movimientos de lo que se dio en llamar una “cultura de cruces”. De eso trata Fiestas, baños y exilios: de cómo operó esa cultura de cruces (sociales, culturales y estéticos) en unos años tan poco proclives a la mezcla social y cultural.
Las primeras preguntas que pueden surgir entonces de la lectura son las siguientes: ¿qué tenían en común un habitué de los baños públicos (para tener sexo, se entiende), un plástico de iniciales FK que organizaba exóticas fiestas de disfraces, una mariquita de barrio humilde exiliado en alguna casita del conurbano harto de las detenciones y los maltratos policiales, o un sofisticado militante del Frente de Liberación Homosexual, más allá del deseo orientado hacia su propio sexo? ¿Vale igual la experiencia de un homosexual de doble apellido protegido por la familia, que el de uno ignoto y pobre? ¿Alcanza esa orientación común para agruparlos en un colectivo? ¿La experiencia de algunos, digamos, un tanto superficial, no habría ofendido a la conciencia política de otros? La conciencia de una vanguardia esclarecida que quería mezclar revolución y homosexualidad, ¿no quedaba al desnudo como un disparate mayúsculo, frente a la extrema frivolidad de la “masa” gay?
Flavio Rapisardi (escritor y coordinador del área de Estudios Queer de la Universidad de Buenos Aires) y Alejandro Modarelli (escritor y periodista) llevaron este concepto de cultura de cruces al propio entramado del libro. De hecho, Fiestas, baños y exilios no sólo es el resultado del “cruce” de visiones de dos autores sino que además es el resultado de un cruce de géneros: los testimonios y el ensayo crítico; el peinado de las teorías que reflexionan sobre las minorías sexuales (el “genre”, los gay studies, y finalmente la teoría queer, más proclive a romper el concepto de identidades y roles sexuales fijos) y la confrontación de tanta conceptualización con la experiencia de vida, de la calle, donde persisten con empecinamiento esos roles fijos y esos prototipos antiguos que se niegan a extinguirse (como el de la marica o elchongo, personajes de muchos de los relatos del libro). Deliberadamente juntaron a todos en una misma fiesta, los obligaron a mezclarse: a la loca travestida y al cuadro político, al poeta neobarroco y a la que imita divas de los años cuarenta.
 Este texto está tomado de este enlace

Los movimientos sociales. Formas de resistencia a la dictadura

movimientossocialesRubén Kotler, Los movimientos sociales: formas de resistencia a la dictadura. Madres de detenidos – desaparecidos de Tucumán, ed. Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Bs. As., 2006.

78 págs.

El trabajo de Rubén Kotler arroja buena dosis de puntos de vista sobre el tema de la desaparición de personas en los años pico de la Dictadura Militar. El hecho de que se centre en el accionar de un grupo de madres hasta ese momento sin vínculo alguno, permite presentar una serie de encrucijadas, y de avances también, ordenados en función del drama que debieron enfrentar esas madres tucumanas, obviamente fortalecidas por los hechos que protagonizaron las “Madres de Plaza de Mayo” capitalinas.

Cabe destacar que del total de la investigación, un tercio está dedicado a una cuidadosa introducción en donde constan los pasos de la indagación, el seguimiento de la metodología aplicada a los distintos momentos investigados como también la manera de alcanzar esos “soportes” a la memoria, en el sentido propuesto por Hugo Vezzeti, así como también los pasos que sostuvieron el accionar y dieron curso a la acción conjunta. La “necesidad de recordar, en el contexto de la tragedia y en relación con la represión estatal y la desaparición forzada de personas” se convierte así en un deber acordarse y dar testimonio.

Kotler transita luego los acontecimientos que fueron acumulando cargas de descontento dando paso a la réplica frente al accionar de las fuerzas militares, el gobierno militar instalado y el accionar distante del Plan Cóndor que enlazó dictaduras sudamericanas con avales militares que reforzaron la existencia de Estados Burocráticos – Autoritarios, que como primera medida objetarán la libre participación en la vida política, procurarán la despolitización de la vida social. La mayor internalización de las estructuras productivas, instalando al estado como “frontera de lo moral”.

Sobre este entretejido de providencias autoritarias y vigilancias estrictas habrán de iniciar su labor los organismos de derechos Humanos y la ardua promulgación de la Ley N° 24.321, que reconoce por primera vez a la figura jurídica del desaparecido, que será el sostén legal de cuanto pudiera avanzarse.

El nacimiento de la clínica

nacimientoclinicafoucaultMichel Foucault, El nacimiento de la clínica. Una arqueología de la mirada médica, ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 2003.

293 págs.

El nacimiento de la clínica de Michel Foucault constituye una contribución fundamental a la historia de las ideas y, en concreto, a la idea del hombre que se ha ido abriendo paso en la época moderna, desde la perspectiva de la medicina. Fue su segundo trabajo importante publicado en 1963 en Francia. El libro traza el desarrollo de la medicina, específicamente la institución de la clínica. Uno de los temas centrales es el de la observación o mirada atenta (regard). Estudia, así, las transformaciones socioculturales y económicas y las del examen médico, las estructuras lingüísticas y las técnicas anatomopatológicas. Su interés no se limita, entonces, al campo de la medicina y de la historia de la medicina, también los historiadores y sociólogos del conocimiento se sentirán atraídos por el planteamiento original del libro: la medicina como lenguaje, como óptica científica y como relación interhumana. Al abordar el estudio de las clínicas psiquiátricas centró su atención en el modo poco racional en que los «normales» trataron a los enfermos mentales durante el Siglo de la Razón (desde Descartes hasta la Ilustración).
El temor de esta cultura «racional» a lo diferente, a lo opuesto, a lo irracional, se expresó en el tratamiento brindado por ella a los «locos» (recuérdese que en otros tiempos llegó a atribuirse a la locura un origen divino), peor que el dispensado a los animales. Encerrando, clasificando y analizando al «enfermo mental» como a un objeto, la racionalidad moderna se muestra como lo que es, voluntad de dominio. Durante el Renacimiento y a partir del siglo XIX las cosas ocurrieron de modo muy distinto. Ello nos permite entrever que se producen cambios en las estructuras básicas desde las cuales los hombres comprenden y valoran.

El fin de la historia y el último hombre

finhistoriafukuyama1Francis Fukuyama, El fin de la historia y el último hombre, ed. Planeta, Barcelona, 1994.

462 págs.

El texto surge de un artículo “The end of history”, para la revista “National Interest” (no 16). La idea central que se propone es que la “democracia liberal” se ha impuesto a cualquier otra forma de gobierno (monarquía, comunismo, fascismo) y que como forma terminal de gobierno conduciría al fin de la historia.
Aclara que la idea de fin de la historia no implica la interpretación literal que le dieron algunos críticos, en el sentido que se acabarían los acontecimientos que permita que se escriba una historia. Constituía en algún sentido una metáfora, y sobretodo estaba basada en las ideas de Hegel y Marx que mucho antes, ciertamente, habían planteado el fin de la historia en la medida que la sociedad alcanzara una forma de gobierno que pudiera satisfacer sus necesidades. Para Hegel era el estado liberal y para Marx, el estado comunista.
Volviendo a la tesis original, resulta que el estado liberal se ha transformado en la principal aspiración política en las diferentes culturas y regiones del planeta.
Una de los argumentos a la base del planteamiento de Fukuyama es la idea de la lucha por el reconocimiento de Hegel.
Su planteamiento es que los seres humanos nos diferenciamos del resto de los animales por tener la necesidad o el deseo de reconocimiento de otros. Por ejemplo es posible que un ser humano deje atrás la satisfacción de otras necesidad más básicas como la alimentación o el abrigo (la conservación), con tal de defender su prestigio.
Agrega que originalmente que dos seres humanos entraran en combate, poniendo en riesgo la vida, para defender la dignidad, dio lugar a la relación de poder entre el amo y el siervo. Esto es, entre aquel que defiende su necesidad de reconocimiento, y el que se doblega para defender su vida o necesidades más primarias. Al no estar atado a la biología Hegel ve en ello el inicio de la libertad humana.
El autor utiliza la descripción que Platón sobre los tres componentes del alma: la emoción o el deseo (que nos induce a buscar cosas) y la razón o el cálculo para llegar a eso deseado. El tercer componente sería el thymos (ánimo o coraje).
El coraje o la necesidad de buscar autoestima. Es como una creencia fundamental en que uno es valioso. Es muy sensible a la injusticia. Es decir, si uno siente que es tratado de manera inferior a lo que uno se merece, uno siente Ira. Por otra parte, cuando se comporta de un modo inferior a lo que uno es por su valía, se siente Vergüenza. Finalmente cuando uno se valora, de acuerdo al sentido de lo que cree que se valora, se siente Orgullo.
Esta descripción es fundamental en el argumento de Hegel y para la tesis de Fukuyama. Estas emociones son fundamentales para la vida política y para que la historia sea un proceso.

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Los Estudios Humanisticos en la Universidad Nacional de Tucumán 1914-1945

escanear0003Los Estudios Humanísticos en la Universidad Nacional de Tucumán 1914- 1945 . Dra. Suayter Monetti, María Adela, 2005.

Por sus Obras se conoce al hombre, y a las mujeres, como sucede en este particular caso con el exelente trabajo que presenta María Adela Suayter. Constituye el presente un importante aporte a la historiografía argentina, sumándose con su aparición conocimientos a la historia regional del noroeste, a la historia de la cultura nacional y la subsumida en ella a la historia de la educación.

En un impecable y ameno estilo, pero con la rigurosidad metodológica a que esta estudiosa nos tiene acostumbrados, desarrolla aquí hitos de la vida cultural tucumana en la primera mitad del siglo XX, y hacerlo aborda la renovación ideológica que acompaña a la creación de la Universidad Nacional de Tucumán, desarrolando especialmente dentro de ella el desenvolvimiento de la enseñanza de las Humanidades. El análisis se centra sobre estos estudios Humanísticos y aborda a las figuras relevantes que los llevaron a cabo.

Pioneros de lo Homosexual

pioneros

Pioneros de lo Homosexual . K.H Ulrichs, K.M. Kertbeny, M. Hirschfeld, Ibon Zubiaur (Ed). Anthropos,2007

La historia de las categorías “homosexual” o “heterosexual” es reciente y poco conocida: surgen en los territorios alemanes en el último tercio del siglo XIX, cuando unos cuantos pioneros se oponen a la penalización del sexo entre varones apelando a la naturaleza diferente de ciertas personas y trazando así el perfil de una nueva minoría.
Esta edición, preparada por Ibon Zubiaur, presenta por primera vez en castellano a los grandes pioneros de lo homosexual (K.H. Ulrichs, K.M. Kertbeny, M. Hirschfeld) junto con una esclarecedora introducción que los ubica en su contexto y extrae algunas lecciones incisivas. Atrapados entre la amenaza de la cárcel y el discurso patologizador de la pujante psiquiatría, dichos textos no sólo tienen un gran valor histórico y moral, sino que son ineludibles para comprender cómo hemos llegado a vernos a nosotros mismos en cuanto seres sexuales.

 

Una historia sociocultural de la Homosexualidad

historiadelahomUna Historia sociocultural de la homosexulidad Notas sobre un devenir silenciado ,Xabier Lizarraga Cruchaga, Paidós, 2003

Desde que se tiene memoria, mujeres y hombres homosexuales han sido una de las minorías más oprimidas: han vivido una historia cruenta de odio, persecución, encierro, invisibilidad. En el mejor de los casos, se los ve de soslayo o se les concede una engañosa tolerancia represiva. En las últimas décadas ha habido cierta apertura de criterios y parecería que quienes aman a gente de su mismo sexo, juzgados intermitentemente como pecadores, delincuentes, perversos o enfermos, ya no tienen que pedir permiso para existir. Entonces, ¿por qué tantos siguen haciéndolo? Con la mirada lúcida e incisiva propia del investigador social, y a la vez con el profundo conocimiento del tema adquirido con su participación en capítulos recientes y decisivos de esta historia, Lizarraga, uno de los pioneros del movimiento de liberación homosexual en México y todavía hoy activo militante, nos ofrece una obra con cuya lectura, como sostiene José Ramón Enríquez, ´´se entiende claramente aquella consigna del movimiento homosexual en sus inicios: ´´No nos da vergüenza, nos da miedo´´´´, pues ´´¿cómo no sentir miedo si estamos ante una historia de odios que desde hace milenios han entrado en las venas y en la médula de todas las víctimas? Porque cuando en este libro se habla de odio, se habla también del peor, del que se tiene el homosexual a sí mismo, simplemente por serlo. Se habla también de que el homosexual es víctima de sí mismo, y la liberación comienza por mirarse al espejo y sonreírse, y por atreverse a entreabrir las puertas del propio clóset para dejar entrar el aire fresco y respirar por fin, pase ya lo que pase. […] Libros como éste deben ser leídos por los homosexuales […], porque es la historia de cada uno, de la misma manera que por los heterosexuales, porque también es su historia: es la historia de un odio introyectado y del peligro de pérdida de los propios derechos, porque cada vez está más claro que cualquier libertad conculcada pone en peligro la propia.´´ Xabier Lizarraga Cruchaga, activista gay y maestro en Ciencias Antropológicas, es gay de tiempo completo y antropólogo físico de tiempo compartido. Es intolerante con la tolerancia, la homofobia y la prepotencia; autor de ensayos y artículos sobre sexualidad, sida, violencia, censura, teatro y danza; dibujante y dramaturgo por afición; investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia, y miembro del Grupo Guerrilla Gay.

Doble juego. La argentina católica y militar

doble_juegoHoracio Verbitsky, Doble juego. La Argentina católica y militar, ed. Sudamericana, Buenos Aires.

444 págs.

Al cumplirse treinta años del golpe de 1976 Horacio Verbitsky publicó esta investigación asombrosa, que conmocionó a la Iglesia Católica Apostólica Romana de la Argentina. Para ello, se basó en documentos secretos cuya existencia era negada por la Conferencia Episcopal, y que descubrió bien archivados y ocultos en su sede porteña. Según la documentación hallada, hasta ese edificio fue una dádiva de la Junta Militar. Sin posibilidad de desmentidas, Verbitsky probó el conocimiento detallado que esa iglesia tuvo desde el día uno sobre la política de desaparición de personas y sus autores. No ya los fanáticos cruzados como Tortolo y Bonamín, sino los presuntos moderados como Laghi, Primatesta, Laguna, Galán o el entonces joven Bergoglio. Por miedo y/o por la ideología compartida de la seguridad nacional, la jerarquía omitió denunciar crímenes horrendos y confraternizó con los verdugos, mientras se negaba a recibir a las familias de las víctimas. Esta edición que presenta Debols!llo pone al alcance de todos una obra fundamental sobre nuestra historia.

Montoneros. El mito de sus 12 fundadores

montonerosLucas Lanusse, Montoneros, el mito de sus 12 fundadores, Ed. Vergara, Buenos Aires, 2005.

298 págs.

En esta investigación, Lucas Lanusse toma como punto de partida el descreimiento de las “visiones canónicas” sobre la fundación de Montoneros y plantea interrogantes tales como: ¿Fue Montoneros el emergente de un movimiento relativamente extendido o un aparato armado incubado al margen de los grandes procesos de protesta social y radicalización política que surcaron la década de 1960? ¿Los guerrilleros habían estado vinculados a experiencias militantes previas o se lanzaron prácticamente sin escalas a la actividad armada? ¿Las primeras células militarizadas funcionaban aisladas o formaban parte de redes políticas y sociales más amplias? ¿Qué dificultades suponía y qué debates planteaba el intento de Montoneros por integrarse al peronismo? ¿El auge posterior de la organización se debió a alguna estrategia casi fundacional o fue producto de un hábil aprovechamiento de las circunstancias políticas?

Memoria del fuego

memoriadelfuegoEduardo Galeano, Memoria del fuego 3. El siglo del viento, ed. Catálogos, Buenos Aires, 2007

373 págs.

Este libro es el volumen final de la trilogía Memoria del fuego. No se trata de una antología, sino de una creación literaria, que se apoya en bases documentales pero se mueve con entera libertad. El autor ignora a qué género pertenece esta obra: narrativa, ensayo, poesía épica, cr6nica, testimonio… Quizás pertenece a todos y a ninguno. El autor cuenta lo que ha ocurrido, la historia de América y sobre todo la historia de América Latina; y quisiera hacerlo de tal manera que el lector sienta que lo ocurrido vuelve a ocurrir cuando el autor lo cuenta. A la cabeza de los capítulos se indica el año y el lugar de cada acontecimiento, salvo en ciertos textos que no se sitúan en determinado momento o lugar. Al pie, los números señalan las principales obras que el autor ha consultado en busca de información y marcos de referencia. La ausencia de números revela que en ese caso el autor no ha consultado ninguna fuente escrita, o que obtuvo su materia prima de la información general de periódicos o de boca de protagonistas o testigos. La lista de las fuentes consultadas se ofrece al final.

La pasión según Trelew

pasiontrelewTomás Eloy Martínez, La pasión según Trelew, ed. Punto de lectura, Buenos Aires, 2007.

258 págs.

En la madrugada del 22 de agosto de 1972, dieciséis guerrilleros fugados del penal de Rawson y detenidos en la base aeronaval Almirante Zar, de Trelew, fueron fusilados por sus carceleros. Esos disparos sobre prisioneros a disposición del Estado argentino prefiguraron el horror que desataría la represión ilegal durante la dictadura. Un poco más tarde, esa misma madrugada, mientras revisaba los últimos detalles de la edición del semanario Panorama, Tomás Eloy Martínez oyó el repiqueteo de una teletipo. Se acercó a ver qué novedad podía emitir a esa hora la agencia de noticias oficial y encontró un texto incomprensible: “Durante un fallido intento de fuga, quince delincuentes subvers ANULAR ANULAR ANULAR”. Sospechando una ejecución masiva, Martínez cambió la tapa de Panorama. Al día siguiente fue despedido, acusado de difundir una información que oficialmente era falsa. Viajó a Trelew para reconstruir los hechos, y al llegar se encontró en medio de una de las rebeliones populares más encendidas y secretas de la historia argentina. La ciudad se había alzado contra la detención de un grupo de sus habitantes más respetados, enviados a la cárcel de Villa Devoto por cooperación con los guerrilleros. El pueblo se declaró en estado de comuna y se movilizó día y noche exigiendo la libertad de los vecinos.
La pasión según Trelew narra la masacre y la rebelión como una misma tragedia, uniendo documentos y personajes en un relato magnífico. Publicada por primera vez en 1973, prohibida a fines de ese año y quemada en una guarnición militar, esta obra mantiene, en esta edición corregida y ampliada, su capacidad para revelar cómo las pequeñas historias de la gente común se entrelazan con la historia mayor del país.

Historia de la sexualidad

historisexfoucaultMichel Foucault, Historia de la sexualidad, tres tomos, ed. Siglo XXI, Buenos Aires, 2003.

Los últimos tres libros de Foucault Historia de la sexualidad, Volumen I: Introducción (1976), El uso del placer (1984) y La preocupación de sí mismo (1984), son parte de una truncada historia de la sexualidad. En estos libros, Foucault rastrea las etapas por las que la gente ha llegado a comprenderse a sí misma en las sociedades occidentales como seres sexuales, y relaciona el concepto sexual que cada uno tiene de sí mismo con la vida moral y ética del individuo. En todos los libros de este último período, Foucault intenta mostrar que la sociedad occidental ha desarrollado un nuevo tipo de poder, al que llamó bio-poder, es decir, un nuevo sistema de control que los conceptos tradicionales de autoridad son incapaces de entender y criticar. En vez de ser represivo, este nuevo poder realza la vida. Foucault anima a la gente a resistir ante el Estado del bienestar desarrollando una ética individual en la que cada uno lleve su vida de tal forma que los demás puedan respetarla y admirarla.

Texto tomado de este enlace

Una historia natural de la homosexualidad

historianaturalhomoFrancis Mark Mondimore, Una historia natural de la homosexualiad, ed. Paidós, Barcelona, 1998.

301 págs.

A lo largo de la historia, la gente ha definido la homosexualidad de muchas formas: como un pecado terrible, un don divino, una enfermedad mental o una alteración de la naturaleza humana. Desde que se acuñó la palabra «homosexual» en 1869, académicos y científicos de distintas disciplinas han intentado comprender el fenómeno de las relaciones íntimas con personas del propio sexo. En esta obra, el psiquiatra Francis Mondimore explora el complejo paisaje de la orientación sexual, explica cómo se ha entendido y definido la homosexualidad desde la antigüedad hasta ahora, y resume los últimos descubrimientos de la biología, la historia, la psicología y la antropología. Asimismo, Mondimore revisa la investigación biológica actual sobre el carácter de la orientación sexual, examina los recientes descubrimientos científicos sobre la función hereditaria y hormonal, y discute nuestra actual comprensión de la bisexualidad. También se centra en el proceso por el cual los individuos llegan a identificarse a sí mismos como homosexuales, en la sensibilidad de los niños respecto a su propia identidad sexual, y en las consecuencias psicológicas del estigma homosexual en los adolescentes. Para terminar, la obra analiza la discriminación antihomosexual y la aparición del movimiento de orgullo gay.

Cristianismo, tolerancia social y Homosexualidad

cristianismotoleranciasocialyhomosexualidad

John Boswell, Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad, ed. Muchnik, 1997, Barcelona.

607 págs.

En este ensayo revolucionario, John Boswell demuestra -apoyado por una abundante y sólida documentación- que la historia de las actitudes del cristianismo hacia los homosexuales no es el terrorífico cuento de hostilidad y persecuciones implacables a que se nos tiene acostumbrados. De hecho, hasta el siglo XII, la Europa católica juzgó el amor entre personas del mismo sexo y la lujuria con la misma sorprendente ecuanimidad. Boswell escribe para rescatar a los hosexuales del pasado del aborrecimiento y del desprecio al que han sido condenados durante siglos. Esta obra sobre el nacimiento de la intolerancia ocupa ya un lugar de privilegio entre los estudios sobre las persecuciones de las minorías y será fundamental para futuras reflexiones sobre la sexualidad en Occidente.

Historia de la homosexualidad en la Argentina

historiahomobazanOsvaldo Bazán, Historia de la homosexualidad en la Argentina. Ed. Marea. Agosto de 2006. 504 páginas.

 “En el principio fue pecado, luego enfermedad y por último delito. Pese a todo, la homosexualidad estuvo presente en la Argentina antes de que el país soñara con serlo. En esta primera historia integral de la homosexualidad que se escribe en la Argentina, el periodista y escritor Osvaldo Bazán constuye un relato apasionante y puntillosamente documentado a partir de la mirada sexual. Una obra imprescindible para comprender a un grupo negado por la historia oficial”.