La homosexualidad en la mitología griega

homosexualidadmitologiagriegaBernard Sergent, La homosexualidad en la mitología griega, ed. Alta Fulla, Barcelona, 1986.

298 págs.

La relación homosexualidad/heterosexualidad en la Grecia antigua presenta una diferencia radical respecto de nuestra sociedad. En Grecia la homosexualidad, lejos de estar condenada o marginada, era una práctica de los medios civiles más selectos. Los motivos de esta valoración deben buscarse en el simbolismo de la sociedad helénica, y particularmente en sus mitos. Efectivamente, los referentes a la pederastia son numerosos, y se multiplicaron con la generalización de la homosexualidad fuera de sus marcos institucionales originales. El estudio de los más antiguos de entre estos mitos revela, de modo absolutamente general, una estructura que muestra el sentido de esta institución original: el hombre sexualmente activo, el erasta, es siempre un maestro, divino o heroico. A él está ligado un hombre joven sexualmente pasivo, el erómeno, que es siempre un adolescente impúber; su sujeción sexual termina, precisamente, con la aparición de la pubertad y la aptitud para el matrimonio. Así pues, en la sociedad griega la homosexualidad tiene un origen iniciático cuya prehistoria puede discernirse en las prácticas y concepciones de las pruebas de iniciación de los jóvenes en los pueblos indoeuropeos primitivos

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Cinismos

ciismosMichel Onfray, Cinismos, retratos de los filósofos llamados perros, Paidós, Barcelona, 2002.

240 págs.

¿Quiénes fueron los cínicos? Filósofos del siglo IV antes de la era cristiana, eran individuos que aspiraban a identificarse con la figura del perro, por la simplicidad y desfachatez de la vida canina. Usaban barba, llevaban alforja y báculo y practicaban juegos de palabras a manera de metodología: a aquellos que proponían ideas y teorías abstrusas, ellos oponían el gesto, el humor y la ironía. Para socavar aún más los fundamentos de civilización, los cínicos invitaban al escándalo de la antropofagia, el incesto, y el repudio de toda sepultura. Su materialismo se complementaba con una preocupación hedonista que propinía un acceso aristocrático al goce. Se llamaban Arístenes, Diógenes, Crates o Hiparquia.

Zenón de Elea

zenoncolliGiorgio Colli, Zenón de Elea, ed. Sexto Piso, México, 2006.

196 págs.

¿Quién fue Zenón de Elea? La respuesta no puede ser unívoca ya que no existe para la historia una penetración absoluta de su objeto, sino sólo el enfrentamiento a una nebulosa que de vez en vez nos permite sacar ciertas conclusiones más o menos sostenibles: que nació poco después del 490 a.C., que fue discípulo de Parménides y que participó activamente en la vida de su ciudad; lo demás son puras conjeturas, reconstrucciones también más o menos subjetivas. En este sentido, el libro Zenón de Elea es un diálogo con el pasado que se despliega a lo largo de un juego de interpretaciones: la selección, casi literal, que hace Berti del discurso libre del maestro; la lectura de Colli sobre las aporías de Zenón a partir de los cuatro fragmentos considerados originales y de las noticias de la tradición doxográfica; y la de los intérpretes con los cuales Colli entra en discusión. Por ello, comenta Miguel Morey, el traductor de estas lecciones, leer este volumen implica el enfrentarse a un “vértigo de espejos” que nos exige una lectura lenta y cuidadosa de un texto en el que alternan varios personajes.

Pese a su dificultad, esta obra es deliciosamente sugerente si nos disponemos a reconocer, tras el intento de reconstrucción del discurso de Zenón, la recuperación para la filosofía del carácter trágico del pensamiento: los límites de la razón, su empantanarse ante lo irresoluble de la aporía, esa cuestión problemática que cierra toda salida posible, dejándonos absolutamente perplejos. Poniendo en claro desde un inicio la importancia teórica de las aporías zenonianas como un reto reflexivo en el que “Algo, puesto inicialmente como hipótesis, se demuestra a continuación como absurdo por el hecho mismo de haber sido puesto” –Zenón dice: “Lo que se mueve no se mueve en el lugar en que está ni en el que no está”–, este libro consiste en un análisis del valor teórico de la especulación del filósofo presocrático en relación con los problemas históricos que plantea.

Texto tomado de este enlace