Miradas insumisas

miradasinsumisas1Alberto Mira, Miradas insumisas. Gays y lesbianas en el cine, ed. Egales, Madrid, 2008.

612 págs.

Este libro no trata sobre el cine de gays y lesbianas “evidente”, aquel cuyo argumento se basa en la homosexualidad de alguno de sus protagonistas y en el que se plasma su sexualidad de manera abierta y sin tapujos. Miradas insumisas va un poco más allá de las evidencias y nos descubre esos personajes, esas historias, esas secuencias (algunas históricas) en las que subyace una carga homosexual que tal vez puede pasar inadvertida para las miradas heterosexuales, pero que han alimentado durante décadas los ojos de homosexuales y lesbianas, ávidos de verse reflejados en la pantalla grande.
Así se elabora un completísimo estudio sobre aquellas películas, actores, directores, secuencias y argumentos que permitían a los homosexuales de otros tiempos menos permisivos y no tan lejanos, sentirse reflejados en el cine aunque fuera a base de esconder la mayor parte de su características y dejar a la vista, tal vez, lo menos importante de su humanidad, pero que les servía para hacerse de alguna manera visibles para ellos mismos y su propia comunidad y dejar entrever su realidad al resto de la sociedad.
Y todo ello gracias a la pericia narrativa de aquellos que querían contar su verdad sin ser llevados al patíbulo, que elaboraron un código diferente para salvar la censura, código que no se somete al imaginario tradicional y que nos llega hasta nuestros días en las obras de Almodóvar, Ventura Pons, Todd Haynes, etc…
Un necesario estudio que con sólidos argumentos saca a la luz verdades y realidades que tal vez para nosotros continúen indefinidamente escondidas si no nos decidimos a leer este interesante libro y a revisar después las obras analizadas, que adquirirán un nuevo e interesante significado a través de nuestra recién adquirida mirada insumisa.

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La historia del arte

historiaartegombrichE. H. Gombrich, La Historia del Arte, ed. Sudamericana, Bs. As., 1999.

688 págs.

Éste es uno de los libros sobre arte más famosos y populares del mundo. Desde que se publicó -hace 45 años- no tiene rival como introducción a todos los aspectos del arte, desde las más antiguas pinturas de las cavernas hasta el arte experimental de nuestros días. Lectores de todas las edades y especializaciones consideran al profesor Gombrich como un verdadero maestro, que sabe combinar conocimiento y sabiduría con una habilidad única para comunicar directamente su propio y profundo amor hacia las obras de arte que describe.

La popularidad permanente de La historia del arte radica en la simplicidad de su lenguaje y en la capacidad del autor para presentar una narración clara y directa. Gombrich busca “dar algún orden inteligible a la cantidad de nombres, períodos y estilos que pueblan las páginas de trabajos más ambiciosos” y, utilizando su comprensión de la psicología de las artes visuales, nos hace ver la historia del arte como “un entrelazamiento y una alteración constantes de las tradiciones según lsa que cada obra se refiere al pasado y señala el futuro”, “una cadena viva que todavía une a nuestros tiempos con la época de las pirámides”.

En su nuevo formato, la edición de este clásico seguirá conquistando a las generaciones futuras y siendo la primera elección de todos aquellos que quieran entrar en contacto con el fascinante mundo del arte.

Contra la interpretación

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Susan Sontag, Contra la interpretación, ed. Alfaguara, Buenos Aires, 2005.

390 págs.

Susan Sontag (1933) es considerada una de las intelectuales más influyentes en la cultura estadounidense de las últimas décadas. En los sesenta, influenciada por el momento histórico-cultural que se estaba viviendo, publicó “Contra la interpretación” (1968), una recopilación de ensayos en los que exploró la interpretación de la realidad humana, cultural y artística. Su presencia pública también está signada por su papel como activista de los derechos humanos.

En “Contra la Interpretación”, Susan Sontag asume una postura defensora del arte más allá del contenido porque éste es un obstáculo: abusar de su idea es abusar de la interpretación. Luego de realizar un recorrido en la historia sobre la interpretación, Sontag sostiene que interpretar es sinónimo de traducir: “un acto consciente de la mente que ilustra un cierto código, unas ciertas reglas de interpretación”. De esta manera, la interpretación pretende resolver la divergencia entre el significado del texto y las exigencias del lector. Y si se ha llegado a esta instancia es porque el texto ha resultado en cierto modo insatisfactorio para el lector. Sin embargo, por esa misma razón no puede “ser desechado”, sino que necesita ser aceptado en una nueva refundición: otorgándole un significado atractivo para el lector y alejándolo de su significado original.

Texto extraído de este enlace